El pasado Jueves, día 31 de Mayo,  nos visitó en  clase Paco, papá de Alberto. Y con él llevamos a cabo la actividad del  Protagonista de la semana.

En esta ocasión, el Papá de Alberto, aprovechando que está cerca la llegada del verano,  nos había preparado una clase amena e interactiva sobre los cuidados que debemos tener en actividades acuáticas, tanto en piscinas como en playas.

Comenzó informándonos que su profesión es “Socorrista” y “Monitor deportivo”, y que  puede trabajar con niños/as y con personas mayores.

Nos explicó también la diferencia que hay entre el agua de una piscina y el agua en una playa: mientras que el agua de la piscina está quieta y dentro de un recinto, sin salirse, el agua de la playa está en movimiento, va y viene, y por eso es muy importante estar atento a las mareas y al oleaje, que nos pueden jugar malas pasadas. Además, el agua de la playa contiene muchas sales minerales y eso hace que nuestro cuerpo flote con mayor facilidad.

Nos fue mostrando y enseñando la equipación que  se debe llevar en cada caso: pantalón corto o bañador, camiseta de color llamativo, gorra y gafas de sol, ya que los socorristas se pasan muchas horas mirando el agua, y ésta refleja los rayo del sol, por lo que es importante cuidar de los ojos también. Muy importante es también el “rosco de salvamento”, también de color llamativo. Y que se debe lanzar a la persona en peligro, evitando darle en la cabeza, y acercándoselo con la ayuda de la cuerda a la que está sujeto. Cuando esa persona es rescatada, hay que comprobar si necesita alguna técnica de reanimación. Si está inconsciente, hay que comprobar si respira, acercando nuestra nariz a su boca y mirando hacia su barriga, para ver si se hincha. Y después iniciar las Técnicas de reanimación. Pero también aprendimos un Número de Teléfono que no debemos olvidar nunca y que es muy fácil de aprender: 112.

Con la ayuda de vídeos y de la pantalla, fuimos viendo ejemplos de todo lo que Paco nos iba contando, al mismo tiempo que participábamos respondiendo y preguntando acerca de cada situación.

Vimos también como en la playa, los Vigilantes utilizan las Torres de vigilancia y los prismáticos, porque la zona a vigilar es más grande. En su vigilancia andando por la playa, llevan en la mano “el torpedo”, que es otro salvavidas parecido al “rosco”. Y también utilizan una tabla de flotación en el caso de que la persona afectada tuviese daños en espalda, cuello o columna vertebral.

Otra cosa importante que aprendimos es que cuando vamos a la playa, es importante mirar el color de las  “Banderas”. Verde, permitido el baño; Amarilla, nos podemos bañar pero con mucha precaución; Roja, Prohibido el baño; Negra, Playa cerrada; Blanca con dibujo de medusas: peligro de medusas; Azul, playa de gran calidad.

Antes de terminar, Paco nos explicó distintos juegos y actividades que los monitores realizan con los niños/as en las piscinas. Y cómo, a través de estos juegos, van perdiendo el miedo al agua y van aprendiendo a nadar.

Nos trajo y pudimos tocar varios de los elementos que se suelen utilizar, explicándonos que están hechos de materiales ligeros y que ayudan a que flotemos. Y que hay otros materiales, como los aros, que se hunden para que los niños aprendan a bucear, cogiendo aire y metiéndose bajo el agua para encontrarlos.

Luego, como nos habíamos portado muy bien y escuchado muy atentos, nos regaló uno de los instrumentos que necesita un “Socorrista” para llamar a la gente cuando está lejos y en peligro: ¡un silbato! Y también nos dejó una ficha para recordar lo aprendido. Y pegatinas con el número que no debemos olvidar: 112.

Para terminar, nos hicimos la foto de grupo como recuerdo de este día. Y sólo  queda agradecer  y dar las Gracias a Paco,  por la implicación en la actividad y por el resultado de la misma.

 

 

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